viernes, 15 de octubre de 2010

Cosecha

Una de las consecuencias de tener niños deportistas en la familia es conocer múltiples clubes y, en consecuencia, su buffet / restaurant. Según las generales de la ley, cuando hablamos de este tipo de lugares nos referimos a algo más perecido a una cantina en la que con mucha suerte podemos conseguir un pebete de jamón y queso en un estado de conservación al menos cuestionable. Sin embargo, muchas veces, el azar nos puede  jugar a favor, como fue el caso en el que por buscar el acceso al San Isidro Club me encontré con Cosecha, lugar que desde un primer momento me intrigó por su cercanía con el club (de ahí el hecho de que haya pensado que era parte del mismo).
Cosecha aprovecha muy bien esa ventaja para generar un ambiente muy agradable y relajado, por la gran vista otorgada por sus ventanales con vista a las canchas de hockey del club. Si encima el día acompaña, se puede optar por una de las mesas de la terraza del lado opuesto, con vista a la colectora de la panamericana  (con un poco menos de verde, pero por suerte bastante alejado del tránsito como para no sentirse comiendo en la vereda de cualquier restaurant palermitano invasor de espacio público en donde uno termina comiendo directamente apoyado contra los autos estacionados).
Una vez sentados, la carta se presenta principalmente mediterránea, con algún toque de originalidad que le da un carácter distintivo. Para empezar, son altamente recomendables las entradas frías, entre las que se destacan el salmón ahumado (acompañado por focaccia, huevo poché y hojas verdes), la ensalada de rúcula y queso de cabra (con jamón crudo y naranja) y la ensalada mediterránea (rúcula, tomates confitados, jamón crudo tostado y frutillas). Mi sugerencia es pedir todos estos platos y armar una especie de brunch. Como principales, hay que destacar los platos elaborados por sobre la parrilla. Entre los primeros se destacan especialmente la trucha asada a las brasas (acompañada por brochette de champignones envueltos en panceta), el tournedó de lomo con tapenade y mi antojo preferido: el paquetito de masa filo (especie de bolsa armada con masa filo y rellena con cubos de lomo, champignones, panceta y mozzarella).
Como para terminar, los postres no son el fuerte del lugar, pero si se antoja, vale la pena darle una oportunidad a la pavlova de maracuyá y mango.
Mención aparte merece la carta de vinos, la cuál es bastante rica en variedad y que evidentemente es uno de los puntos altos del lugar dada la exposición que se la otorga a la bodega exhibida al frente de la cocina. Mi elección fue Joffré e Hijas Gran Malbec que me sorprendió gratamente cuando lo encontré navegando la carta.
En términos generales, se puede concluir que si uno está dispuesto a pagar un poco más de lo que generalmente nos cobran en cualquier restaurant de Palermo para obtener un ambiente mucho más tranquilo con una buena variedad de opciones y alternativas, vale la pena hacerse una escapada y en una de esas, si se tiene suerte, hasta se puede ver un partido de hockey si la cena se torna aburrida.
Cosecha
Blanco Encalada 564, San Fernando
Teléfono: (011) 4580-4253

1 comentario:

  1. Estaría bueno que cuentes cuanto cuesta, en promedio, por persona o algún que otro precio para saber si vamos a principio o a fin de mes...

    Muy buena la temática del blog. No te emociones con el testeo de restaurants y aumentes 20 kilos !

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